Un equipo de científicos e historiadores croatas ha logrado un avance innovador en la preservación de restos históricos bajo el agua, tras anunciar el descubrimiento de un método para preservar permanentemente los restos de un avión Stuka, un emblemático modelo de la Segunda Guerra Mundial, encontrado en el fondo marino. El hallazgo, realizado en las aguas del Adriático, ha capturado la atención de la comunidad internacional debido a la importancia histórica de este avión y la complejidad de su preservación.
El avión Stuka, que formó parte de la Luftwaffe nazi durante la guerra, fue localizado a principios de este año cerca de la costa croata. Aunque muchos restos de aeronaves de la Segunda Guerra Mundial se han encontrado en los océanos, su conservación ha sido un desafío debido a las condiciones corrosivas del agua salada. Los restos del Stuka, sin embargo, se encontraban en un estado sorprendentemente bien conservado, lo que despertó el interés de los investigadores.
El equipo croata, compuesto por expertos en arqueología submarina, biología marina y conservación de metales, ideó una solución tecnológica avanzada que utiliza una mezcla de productos químicos especialmente diseñados para prevenir la corrosión sin dañar los materiales originales del avión. Este nuevo proceso implica la creación de una “cápsula protectora” alrededor de los restos del Stuka, que se mantendría bajo el agua y evitaría el contacto directo con elementos corrosivos como el oxígeno y el agua salada.
Según el líder del equipo, el Dr. Ivan Marković, el avance representa una importante innovación para la arqueología submarina. “Este método no solo garantiza la preservación de los restos de este avión en particular, sino que también abre nuevas posibilidades para la conservación de otros objetos históricos sumergidos en el mar. Es un hito para la investigación de la Segunda Guerra Mundial y para el futuro de la conservación del patrimonio submarino”, declaró Marković en una reciente conferencia de prensa.
El avión Stuka se sumergió al mar durante un combate aéreo en la Segunda Guerra Mundial y se ha convertido en una pieza clave para comprender las tácticas militares de la época. Este descubrimiento y el método de conservación propuesto por el equipo croata no solo tienen implicaciones históricas, sino también científicas, ya que podrían aplicarse a otros restos arqueológicos sumergidos en diferentes partes del mundo.
El hallazgo ha generado un gran interés internacional y se espera que sea el inicio de una nueva era en la preservación de objetos históricos que han permanecido ocultos bajo el mar durante décadas, y que ahora podrán ser conservados para las futuras generaciones.