En un dramático giro de los acontecimientos en el episodio del 28 de marzo de 2025 de WWE SmackDown, emitido desde Londres, Inglaterra, Paul Heyman lanzó una bomba que conmocionó al mundo de la lucha libre. Durante la muy esperada firma de contrato para una lucha de triple amenaza en WrestleMania 41, Heyman reveló que el gran enfrentamiento entre CM Punk, Roman Reigns y Seth Rollins encabezaría la primera noche del evento, programado para el 19 de abril de 2025 en el Allegiant Stadium de Las Vegas. Para Punk, un hombre cuya carrera se ha definido por su búsqueda de un evento principal en WrestleMania, este anuncio parecía la culminación de un sueño de toda la vida. Sin embargo, en un giro inesperado, Punk dejó claro que este no era el favor que le había estado ofreciendo a Heyman, dejando a los fans con la duda sobre cuál podría ser el verdadero favor.

El segmento comenzó con Roman Reigns, el autoproclamado “Jefe Tribal”, entrando al ring junto a su consigliere de toda la vida, Paul Heyman. Reigns, destilando su confianza característica, firmó el contrato sin dudarlo, aparentemente ansioso por dejar atrás las formalidades. Seth Rollins lo siguió, exhibiendo su temperamento fogoso mientras intercambiaba pullas con Reigns, haciendo referencia a su historia compartida en The Shield y afirmando su propio derecho a ser el centro de atención. Luego llegó CM Punk, el comodín en esta explosiva rivalidad. Al subir al ring, la atmósfera se densificó de tensión. Punk hojeó meticulosamente el contrato, revisando la letra pequeña con la mirada, para gran disgusto de Reigns, quien lo instó a darse prisa. Fue en ese momento que Heyman, siempre el maestro de la manipulación, intervino.
Arrodillándose junto a Punk, Heyman dio la noticia que muchos habían esperado más de una década: “Está ahí, CM Punk. Puedes cumplir tu sueño. Estás cerrando el show en WrestleMania”. El O2 Arena estalló cuando la fachada estoica de Punk se quebró, con lágrimas en los ojos. Para un hombre que dejó la WWE en 2014 en parte debido a su frustración por no haber encabezado nunca el cartel de WrestleMania, este fue un momento histórico. El combate de triple amenaza, que enfrentó a Punk contra dos de las mayores estrellas de la WWE, Reigns y Rollins, se confirmó como el evento principal de la Noche Uno, un enfrentamiento generacional que promete ser un capítulo decisivo en el legado de los tres hombres.

Sin embargo, la celebración duró poco. Mientras Rollins se enfurecía porque Punk había recibido un puesto en el evento principal que consideraba sagrado, Reigns se regodeaba en la gloria, asumiendo que este era el favor que Heyman le debía a Punk por su alianza en Survivor Series: WarGames en noviembre de 2024. Reigns exigió gratitud, insistiendo en que Punk lo reconociera como la razón de esta oportunidad. Punk, en una sorprendente muestra de humildad, se arrodilló ante Reigns y le dio las gracias, pero luego soltó una bomba críptica: “Gracias, Roman. Pero ese no es el favor que me deben”. El público rugió cuando Punk firmó el contrato, dejando a Reigns atónito y a Rollins furioso, mientras que la expresión de Heyman insinuaba una tensión más profunda y tácita.
Esta revelación ha encendido una tormenta de preguntas. Si encabezar el cartel de WrestleMania 41 Noche Uno no es el favor que Punk ha estado insinuando durante meses, entonces ¿qué podría ser? La historia entre Punk y Heyman es profunda, remontándose a los primeros días de Punk en la WWE cuando Heyman lo representó durante su ascenso a la prominencia. Más recientemente, Punk acudió en ayuda de Heyman en Survivor Series, aliándose con la facción Bloodline de Reigns para asegurar una victoria. Heyman le había prometido a Punk un favor a cambio, una deuda que ha rondado sus interacciones desde entonces. Algunos especulan que Punk podría estar buscando algo más personal, tal vez una garantía de victoria en WrestleMania, o incluso un juego de poder para fracturar la lealtad de Heyman a Reigns. Otros se preguntan si el favor de Punk podría involucrar a un comodín como Brock Lesnar, otro protegido de Heyman, haciendo un regreso sorpresa para sacudir el combate.
Las implicaciones de esta triple amenaza son enormes, incluso sin un campeonato en juego. Reigns, la fuerza dominante de la era moderna de la WWE, se enfrenta a dos hombres que han desafiado su supremacía de diferentes maneras. Rollins, artífice del éxito de The Shield, mantiene una histórica rivalidad con Reigns, mientras que el regreso de Punk a la WWE en 2023 ha reavivado viejas tensiones con ambos competidores. El papel de Heyman añade otra capa de intriga. ¿Se mantendrá fiel a Reigns o podría el favor de Punk inclinar la balanza de una forma inesperada? Rollins, por su parte, ha dejado claro que detesta la inclusión de Punk, lo que prepara el terreno para un choque caótico.
Con la llegada de WrestleMania 41, el Universo WWE está en vilo. El puesto de Punk en el evento principal es un sueño hecho realidad, pero sus crípticas palabras sugieren que hay más en esta historia de lo que parece. Heyman, el titiritero, tiene la clave para desentrañar el misterio, y cualquier favor que Punk exija podría redefinir el panorama de la WWE. Por ahora, todas las miradas están puestas en el 19 de abril, cuando estos tres titanes se enfrenten bajo las brillantes luces de Las Vegas, con las verdaderas intenciones de Punk aún envueltas en secreto.