El paddock de MotoGP vuelve a estar revuelto, y esta vez en el centro de la tormenta se encuentra un acalorado intercambio de acusaciones entre Ducati y dos de sus leyendas más controvertidas: Valentino Rossi y Marc Márquez. En una entrevista exclusiva con Sky Sport Italia el 1 de abril de 2025, Gigi Dall’Igna, director general de Ducati Corse, lanzó una dura advertencia a Rossi, instándolo a “callarse y dejar de cometer errores” después de que el nueve veces campeón del mundo acusara a Márquez de romper las reglas durante el Gran Premio de las Américas, celebrado el fin de semana pasado en Austin. El episodio incriminatorio se remonta al inicio de la carrera, cuando Márquez, alineado en parrilla con su Ducati oficial, abandonó la moto equipada con neumáticos de lluvia para correr a boxes y coger la de neumáticos slicks, desorientando al resto de pilotos y desatando el caos.
Todo comenzó cuando el Comité Organizador de MotoGP declaró, poco antes de la salida, que las condiciones meteorológicas eran estables y que la lluvia, que había caído con fuerza durante los entrenamientos libres, no volvería. Confiando en este pronóstico, muchos pilotos, entre ellos Francesco Bagnaia y Enea Bastianini, optaron por neumáticos de lluvia, temiendo un asfalto todavía resbaladizo. Márquez, sin embargo, interpretó la situación de manera diferente. A los tres minutos de la vuelta de calentamiento, con las motos ya alineadas en la parrilla, el español tomó una decisión atrevida: dejó su Desmosedici en la línea de salida y corrió hacia el box, seguido de cerca por algunos rivales que, tomados por sorpresa, intentaron imitarlo. ¿El resultado? Un forcejeo general, con los mecánicos apresurándose a preparar las motos de reserva con neumáticos lisos, mientras los comisarios observaban impotentes.
Rossi, presente en Austin como embajador de su equipo VR46, no tardó en señalar a su histórico rival. “Marc hizo trampa, una vez más”, declaró inmediatamente a los micrófonos de DAZN . Las reglas son claras: no se pueden cambiar las motos así, en el último segundo, después de que el tiempo se haya estabilizado. Creó confusión para sacar ventaja, como siempre. Las palabras de Rossi reavivaron una disputa que parecía haberse calmado, trayendo a la memoria los enfrentamientos épicos de 2015, cuando ambos se enfrentaron ferozmente dentro y fuera de la pista. Pero la reacción de Ducati no se hizo esperar. Dall’Igna, visiblemente irritado, respondió en un tono que no admitía réplica: «Valentino debe dejar de hablar fuera de lugar. Esta es la tercera advertencia que le damos. Es un icono, pero no puede permitirse cuestionar nuestro trabajo y a nuestros jinetes sin pruebas».

El episodio de Austin dividió el paddock. Por un lado, hay quienes defienden a Márquez, argumentando que su movimiento fue un golpe de genialidad táctica, perfectamente legal dentro de un reglamento que no prohíbe explícitamente cambiar de moto en la parrilla hasta un cierto límite de tiempo. “Vi que el asfalto se estaba secando y actué”, explicó Márquez tras la carrera, que finalizó con una aplastante victoria. “No rompí ninguna regla, simplemente usé mi cabeza”. Por otro lado, los críticos, encabezados por Rossi, ven la acción del español como otra demostración de un enfoque que raya en la deportividad, una acusación que le ha perseguido durante años. Bagnaia, compañero de equipo de Márquez, prefirió no alimentar la polémica: “Cada uno toma sus decisiones. Me quedé en la parrilla y perdí tiempo, pero no es culpa de Marc”.

La tensión en Ducati es palpable. Con Márquez y Bagnaia compartiendo el garaje de fábrica en 2025, la dirección debe gestionar no solo la rivalidad interna, sino también la interferencia de Rossi, quien, a pesar de ya no competir, sigue siendo una voz influyente. Dall’Igna intentó volver a centrar la atención en la pista: “Tenemos una moto competitiva y dos pilotos extraordinarios. Las charlas de Valentino no nos ayudan a ganar”. Sin embargo, la tercera advertencia pública a Rossi sugiere que la paciencia de Borgo Panigale se está agotando. De fondo, el regreso de Jorge Martín con Aprilia, previsto para Qatar, añade un elemento más de incertidumbre a un campeonato ya de por sí caliente.
Mientras MotoGP se prepara para la siguiente ronda, el Gran Premio de Japón, el caso de Austin sigue siendo tema de conversación. Márquez, con su talento y astucia, ha demostrado una vez más que es un maestro en cambiar las situaciones a su favor. Pero las palabras de Dall’Igna a Rossi suenan como un ultimátum: el “Doctor” deberá elegir entre permanecer en silencio o correr el riesgo de distanciarse por completo de la casa que lo acoge desde hace años. En un mundo donde cada detalle cuenta, la guerra de nervios acaba de comenzar.