La Fórmula 1 está a punto de recibir un nuevo contendiente que promete sacudir el paddock. Cadillac, la icónica marca estadounidense respaldada por General Motors, ha dado un paso audaz hacia su debut en la temporada 2026, y lo hace con una declaración de intenciones que no pasa desapercibida. Según fuentes cercanas al proyecto, el ingeniero jefe de Cadillac ha presentado un motor que ha sido descrito como “monstruoso” por su potencia y diseño innovador, enviando una advertencia clara a los equipos establecidos de la F1. Pero eso no es todo: el equipo ha convocado a un prospecto principal que podría ser la clave para consolidar su ambicioso proyecto. ¿Está la Fórmula 1 preparada para este nuevo gigante americano?

General Motors, a través de su marca Cadillac, no solo se conforma con unirse a la parrilla como el undécimo equipo en 2026, sino que busca establecer un nuevo estándar en ingeniería automotriz. El ingeniero jefe del proyecto, cuya identidad aún se mantiene en reserva, ha supervisado el desarrollo de una unidad de potencia que, según los primeros informes, combina tecnologías avanzadas de electrificación, software y combustión interna. Este motor, que se espera esté listo para competir en 2028, representa un salto significativo en el compromiso de Cadillac con la innovación.
Mark Reuss, presidente de General Motors, no ocultó su entusiasmo al hablar sobre el proyecto: “En la cúspide del automovilismo, la F1 exige innovación y excelencia al límite. Es un honor para General Motors y Cadillac unirse a la categoría de carreras más importante del mundo. Este es un escenario global para demostrar la experiencia en ingeniería y el liderazgo tecnológico de GM a un nivel completamente nuevo”. Estas palabras reflejan la ambición de Cadillac de no ser un mero participante, sino un contendiente que aspire a lo más alto.

El motor, descrito como “monstruoso” por su capacidad para maximizar la potencia dentro de las regulaciones de la F1, ha generado especulaciones sobre su rendimiento. Aunque Cadillac utilizará motores Ferrari en sus dos primeras temporadas, el desarrollo de su propia unidad de potencia está en marcha, con una inversión estimada de entre 65 y 80 millones de dólares para construir una fábrica de motores en Charlotte, Carolina del Norte. Este movimiento no solo subraya el compromiso financiero de General Motors, sino también su intención de dominar tecnológicamente la categoría en el futuro.
La entrada de Cadillac en la Fórmula 1 no ha sido un camino fácil. Tras un rechazo inicial por parte de la Formula One Group en 2023, cuando el proyecto estaba liderado por Andretti Global, General Motors logró un acuerdo histórico en noviembre de 2024, pagando una tarifa de expansión de 450 millones de dólares. Este acuerdo marcó un hito, convirtiendo a Cadillac en el primer equipo nuevo en la parrilla desde Haas en 2016. Sin embargo, lo que realmente ha captado la atención del paddock es la advertencia lanzada por el ingeniero jefe de Cadillac a los equipos establecidos.
En una declaración que ha resonado en el mundo del automovilismo, el ingeniero jefe afirmó: “Estamos construyendo algo que no solo competirá, sino que desafiará las expectativas de todos. Los equipos de la F1 deben prepararse, porque Cadillac no viene a ser un participante más”. Estas palabras, cargadas de confianza, sugieren que Cadillac está dispuesto a romper el statu quo de la categoría, dominada por gigantes como Red Bull, Ferrari y Mercedes.
Graeme Lowdon, jefe del equipo Cadillac, respaldó esta postura al destacar la importancia de la diversidad de pensamiento en el diseño del monoplaza: “La Fórmula 1 es un negocio muy creativo. Con la diversidad de pensamiento viene la innovación y, con suerte, el tiempo por vuelta”. Lowdon, conocido por su experiencia en la gestión de equipos como Virgin y Marussia, ha implementado un enfoque inspirado en la NASA para maximizar la comunicación entre los ingenieros, lo que podría darle a Cadillac una ventaja competitiva en su temporada debut.
Mientras el motor de Cadillac genera titulares, otro elemento intrigante es la reciente convocatoria de un prospecto principal para el equipo. Aunque los detalles sobre esta figura son escasos, las especulaciones apuntan a que Cadillac podría estar considerando a pilotos experimentados como Sergio Pérez o Valtteri Bottas, ambos en conversaciones avanzadas con la escudería, según fuentes de la industria. La decisión de priorizar la experiencia refleja la estrategia de Cadillac de construir un equipo sólido desde el principio.
Dan Towriss, CEO de TWG Motorsports, socio clave de Cadillac, explicó la importancia de esta elección: “La experiencia técnica y de liderazgo de pilotos como Pérez y Bottas puede acelerar nuestro crecimiento como equipo. Queremos competir con pasión e integridad, y ellos encajan perfectamente en esa visión”. Esta declaración ha alimentado las esperanzas de los aficionados, especialmente en América Latina, donde Pérez goza de una popularidad inmensa.
Sin embargo, el prospecto principal podría no limitarse a los pilotos. Algunos rumores sugieren que Cadillac ha estado en contacto con talentos emergentes del automovilismo estadounidense o incluso con ingenieros de alto perfil que podrían reforzar aún más el equipo técnico. Mario Andretti, leyenda de la F1 y miembro del consejo directivo de Cadillac, expresó su emoción: “Mi primer amor fue la Fórmula 1, y ahora, 70 años después, el paddock sigue siendo mi lugar feliz. Estar involucrado en este momento de mi vida es un sueño hecho realidad”. Su participación añade un toque de prestigio histórico al proyecto, conectando a Cadillac con la rica tradición del automovilismo estadounidense.
La estructura de Cadillac F1 Team es otro punto destacado. Con operaciones distribuidas en Fishers, Indiana; Charlotte, Carolina del Norte; Warren, Míchigan; y Silverstone, Inglaterra, el equipo combina la innovación estadounidense con la experiencia técnica europea. Esta fusión de culturas busca maximizar la creatividad y la eficiencia, algo que Lowdon describió como “un equipo estadounidense con una perspectiva global”. La base en Silverstone, cerca del circuito del Gran Premio de Gran Bretaña, permitirá a Cadillac aprovechar la experiencia de ingenieros veteranos como Pat Symonds, Rob White y Nick Chester, todos con un historial probado en la F1.
El debut de Cadillac está programado para el Gran Premio de Australia en marzo de 2026, tras 10 días de pruebas de pretemporada en Barcelona y Baréin. Aunque el equipo no cuenta con un monoplaza previo, ya ha comenzado simulaciones intensivas, involucrando a decenas de ingenieros en ambos lados del Atlántico. “No tenemos un coche TPC ni uno actual que podamos operar, pero ya estamos simulando eventos de carrera”, afirmó Lowdon, destacando la preparación meticulosa del equipo.
La llegada de Cadillac no solo promete revolucionar la parrilla de la F1, sino también llevar la marca a una audiencia global. Las innovaciones desarrolladas para la categoría, desde sistemas de propulsión hasta software avanzado, podrían tener aplicaciones directas en los vehículos de consumo de General Motors. Además, la presencia de Cadillac en la F1 refuerza el atractivo de la categoría en el mercado estadounidense, donde la popularidad del automovilismo ha crecido exponencialmente gracias a eventos como el Gran Premio de Miami.
Con un motor que ya genera expectación, una advertencia que desafía a los gigantes de la F1 y un prospecto principal que mantiene al paddock en vilo, Cadillac está posicionado para ser mucho más que un equipo debutante. A medida que se acerca 2026, el mundo del automovilismo contiene el aliento, esperando ver si este “monstruo” americano puede cumplir con las expectativas. ¿Será Cadillac el próximo gran disruptor de la Fórmula 1? Solo el tiempo, y las vueltas en la pista, lo dirán.