Lennox Lewis: El rey olvidado del boxeo de peso pesado
Lennox Lewis alguna vez encabezó el mundo del boxeo como el campeón indiscutible de los pesos pesados, un boxeador reconocido por su técnica precisa, su brillantez estratégica y su poder devastador. Sin embargo, a sus 59 años, el excampeón vive en un discreto anonimato, a menudo excluido de las conversaciones sobre las grandes leyendas del boxeo.

El ascenso de un campeón
El camino de Lewis hacia la grandeza comenzó con el oro olímpico en 1988, donde derrotó a Riddick Bowe en la final representando a Canadá. Su decisión de luchar bajo la bandera canadiense generó controversia, pero para Lewis, fue una cuestión de lealtad: Canadá lo apoyó cuando más lo necesitaba.
Su carrera profesional se caracterizó por un enfoque metódico, lo que le valió críticas de quienes consideraban su estilo robótico y cauteloso. Pero su dominio en el ring hablaba por sí solo. Desmantelaba sistemáticamente a sus oponentes con una agresividad calculada, demostrando una y otra vez que quienes lo escépticos se equivocaban.
Los obstáculos y la redención
A pesar de su dominio, Lewis enfrentó reveses. Una impactante derrota por nocaut ante Oliver McCall en 1994 amenazó con descarrilar su carrera, pero bajo la legendaria guía del entrenador Emmanuel Steward, perfeccionó su estilo y regresó fortalecido.
Quizás el capítulo más infame de su carrera involucró a Riddick Bowe, quien infamemente se negó a concederle una revancha a Lewis, y en lugar de tirar el cinturón del Campeonato del CMB a la basura en lugar de enfrentarse a su ex rival olímpico.
Lewis vengó sus derrotas, noqueando a McCall y a Hasim Rahman en revanchas. Estas victorias consolidaron su legado como un luchador que se negó a perder su lugar en la historia.
Dominando una era
Uno de los momentos decisivos de Lewis llegó en 2002, cuando desmanteló al temido Mike Tyson. El esperado enfrentamiento terminó con Tyson en la lona, consolidando el estatus de Lewis como uno de los pesos pesados más grandes de su generación.
Sin embargo, a pesar de sus logros, el nombre de Lewis suele quedar eclipsado en las conversaciones sobre los grandes de todos los tiempos. A diferencia de algunos de sus predecesores, se retiró del boxeo por voluntad propia, sin regresar jamás para un regreso imprudente. Si bien su legado es innegable, el deporte, en muchos sentidos, ha seguido adelante sin él.
El precio de un luchador
Ya retirado, Lewis disfruta de una vida tranquila, pero los años de lucha han dejado huella. El desgaste físico y emocional de una carrera brutal persiste, como ocurre con muchos ex boxeadores. Sin embargo, para quienes recuerdan su dominio, Lennox Lewis sigue siendo uno de los pesos pesados más completos e inteligentes que jamás haya pisado el ring; un campeón que, a pesar de ser a veces ignorado, siempre será una verdadera leyenda del deporte.