El jefe de Jorge Martín, Paolo Campinoti, ha criticado el “fracaso” de Jorge Martín que le ha impedido competir en la próxima carrera. ¿Sólo les interesa el premio?
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A partir del 25 de febrero de 2025, el mundo de MotoGP se verá envuelto en una polémica que involucra a Jorge Martín, campeón del mundo de 2024, y Paolo Campinoti, propietario del equipo Prima Pramac Racing, el equipo que le llevó al título el año pasado con Ducati. Tras la última lesión de Martin, que le obligará a perderse el Gran Premio de Tailandia, carrera inaugural de la temporada 2025 con su nuevo equipo Aprilia, Campinoti no ha escatimado críticas duras y punzantes contra su ex piloto. En una entrevista concedida ayer a la Gazzetta dello Sport, el técnico italiano calificó la situación de Martin como un “fracaso” evitable, generando dudas sobre sus prioridades e insinuando que el piloto español podría estar más interesado en recompensas personales que en el bien del equipo.
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La historia tiene su origen en el último accidente de Martín, ocurrido el lunes 24 de febrero durante un entrenamiento en una pista de karts en Lérida. Martin sufrió un accidente mientras conducía una moto supermoto y sufrió fracturas en el radio izquierdo, el escafoides y el calcáneo, lo que requirió cirugía inmediata y le imposibilitó participar en la carrera de Buriram este fin de semana. Esta lesión llega después de otro golpe sufrido en enero, durante los test de pretemporada en Sepang, cuando una caída ya le había fracturado la mano derecha y el pie izquierdo, limitando su preparación con Aprilia. Para Campinoti, sin embargo, el problema no es sólo mala suerte: es una cuestión de criterio y disciplina.
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“Jorge es un talento extraordinario, pero este es un fracaso que se podría haber evitado”, dijo Campinoti. “¿Entrenar en supermoto unos días antes del inicio de la temporada? Es una elección que demuestra poca responsabilidad hacia el equipo y hacia sí mismo. ¿Sólo les interesa el premio, el título, la gloria personal? Si se hubiera quedado con nosotros habríamos gestionado mejor su preparación”. Las palabras del técnico de Pramac dejan poco espacio para la interpretación: para él, Martin arriesgó su carrera y el trabajo del equipo por capricho, una acusación que ha provocado un feroz debate entre fanáticos y analistas.
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Martin, que dejó Pramac a fines de 2024 para unirse a Aprilia como piloto de fábrica después de ganar el título de MotoGP con una temporada impecable, aún no ha respondido directamente a los críticos. Sin embargo, su entorno defendió su dedicación, destacando que el entrenamiento en supermoto es una práctica habitual entre los pilotos para mantener los reflejos y la agilidad. “Jorge vive para competir”, dijo un portavoz. “No se lastimó por descuido, sino porque es un guerrero que nunca se rinde”. A pesar de estas justificaciones, las palabras de Campinoti dieron en el blanco, alimentando las especulaciones sobre la supuesta obsesión de Martin por el éxito individual.
El paso de Pramac a Aprilia fue visto como una progresión natural para Martin, quien a los 27 años alcanzó su punto máximo con el título de 2024, el primero para un piloto de un equipo satélite en la era moderna de MotoGP. Su temporada triunfal con Ducati (12 victorias y una consistencia impresionante) lo había convertido en una estrella indiscutible, pero también en un objetivo de expectativas muy altas. Campinoti, que invirtió años en el desarrollo del “Martinator”, ahora parece mirar atrás a su antiguo protegido con una mezcla de decepción y arrepentimiento. “Con nosotros tenía una estructura que lo protegía”, añadió. “Ahora está solo y estas son las consecuencias”.
Mientras tanto, Aprilia se encuentra en una posición delicada. Con Martin fuera de Tailandia y posiblemente más allá (los médicos estiman una recuperación de entre seis y ocho semanas), el equipo confiará la RS-GP al piloto probador Lorenzo Savadori, mientras que Marco Bezzecchi, el otro recién llegado, tratará de mantener alta la moral. Massimo Rivola, CEO de Aprilia Racing, intentó bajar el tono: “Jorge es un profesional. “Las lesiones son parte del deporte y eso es algo que esperamos”. Pero las críticas de Campinoti ensombrecen el futuro inmediato del ciclista español.
En las redes sociales los fanáticos están divididos. Algunos defienden a Martín, viendo en él un deportista apasionado que fue víctima de una cruel desgracia; Otros comparten el punto de vista de Campinoti, acusándolo de superficialidad. “Un campeón debe saber cuándo parar”, escribió un usuario en X. “Campinoti tiene razón, el premio no vale una carrera”. Mientras Martin se enfrenta a una cirugía y a una recuperación incierta, la controversia no muestra señales de disminuir. Su ausencia en Buriram será un duro golpe, pero las palabras de su ex jefe podrían dejar cicatrices aún más profundas. En un mundo donde el talento choca con las expectativas, Martin ahora se encuentra teniendo que demostrar que su corazón no solo late por los trofeos, sino por la pasión que lo llevó a la cima.