El circo de MotoGP está listo para recibir de nuevo a uno de sus protagonistas más esperados: Jorge Martín, vigente campeón del mundo, ha confirmado su regreso a la pista para el Gran Premio de Qatar, previsto del 11 al 13 de abril de 2025 en el circuito de Lusail. La noticia, anunciada por el piloto español a través de un vídeo en sus redes sociales el pasado 28 de marzo, supone el punto y final a un calvario que comenzó con una lesión durante los test de Sepang en febrero, cuando una caída le provocó múltiples fracturas en la mano y el pie. Tras un largo proceso de rehabilitación y dos cirugías, Martín está decidido a recuperar su lugar en la parrilla con Aprilia Racing, aunque su regreso llega en un momento en el que su histórico rival Marc Márquez domina la temporada 2025 con la Ducati de fábrica. Sin embargo, lo que sorprendió a Martín no fue tanto el éxito de Márquez, sino la reacción del ocho veces campeón del mundo ante la noticia de su regreso.

Martin se perdió toda la pretemporada y las tres primeras rondas del campeonato (Tailandia, Argentina y Austin) debido a su condición física. En su ausencia, Márquez ha tomado el liderato en la clasificación, ganando las cuatro carreras hasta el momento y acumulando una ventaja de 37 puntos sobre el segundo clasificado, Alex Márquez. La supremacía del español sobre la Desmosedici GP25 no sorprendió a Martín, quien en una entrevista con La Gazzetta dello Sport del 18 de marzo dijo: “Que Marc ganara no es algo que nadie pudiera dudar”. Lo que sí le sorprendió, sin embargo, fue el comentario de Márquez durante la rueda de prensa previa a la carrera en Austin el 27 de marzo. Al preguntarle sobre el regreso de Martin, Márquez dijo: «Es una buena noticia para él y para Aprilia. Es una estrategia inteligente, porque necesita adaptarse a la moto y al equipo. Estará en Catar, y eso le dará ventaja». Martin, al comentar estas palabras en una entrevista posterior, confesó: «Me sorprendió. Pensé que diría algo más… competitivo, quizá una indirecta. En cambio, casi parece que me está animando».

Esta inesperada reacción ha alimentado las especulaciones sobre un posible deshielo en la rivalidad entre ambos, que alcanzó su punto álgido en 2015 con el choque en Sepang y se ha reavivado en los últimos años por la disputa por el asiento oficial de Ducati, que recaerá en Márquez para 2025. Martín, tras ganar el título de 2024 con Pramac Ducati, ha optado por fichar por Aprilia, un proyecto ambicioso pero aún inmaduro en comparación con la potencia del fabricante de Borgo Panigale. Su debut con la RS-GP25 se vio interrumpido tras sólo 90 vueltas en Sepang, lo que le supuso un retraso significativo en términos de preparación. “Estoy al menos 5.000 kilómetros por detrás de los demás”, admitió Martín, subrayando la necesidad de volver lo antes posible para familiarizarse con la moto. Qatar, cuarta cita de la temporada, representa por tanto una prueba crucial, aunque el corredor ha dejado claro que sólo correrá si no hay riesgos para su salud.

Mientras tanto, Márquez sigue dictando la ley. Tras dejar Honda en 2024, su paso a la fábrica Ducati lo ha transformado en una fuerza imparable, con una posición de carrera promedio que supera a sus rivales. Su victoria en Austin, prevista para el 30 de marzo, podría ampliar aún más la brecha en la clasificación antes del regreso de Martin. Sin embargo, el tono tranquilo y casi de apoyo en las palabras de Márquez sugiere que el campeón de Cervera no ve el regreso del “Martinator” como una amenaza inmediata, quizás consciente del tiempo que le llevará a Martín encontrar su ritmo en una nueva moto. Algunos observadores de X han especulado que Márquez está jugando un juego psicológico, manteniendo un perfil bajo para desorientar a su rival.
Para Martín, Qatar no sólo será un regreso físico, sino también una oportunidad de responder en la cancha. “Lo pasé mal, veía las carreras y apagué la tele porque me daba pena no estar ahí”, reveló en un vlog en su canal de YouTube el 20 de marzo. Ahora, con la luz al final del túnel, el actual campeón está listo para demostrar que su título no fue casualidad. La sorpresa por la reacción de Márquez podría convertirse en una motivación extra: en un paddock donde cada palabra cuenta, el duelo entre ambos españoles promete reavivar una de las rivalidades más fascinantes de MotoGP. Con Bagnaia buscando la redención y Aprilia en ascenso, el Gran Premio de Qatar promete ser una encrucijada decisiva para la temporada 2025.