Caos en Martinsville: Denny Hamlin no se guarda nada tras la carrera de la Xfinity Series
El pasado fin de semana, la Xfinity Series de NASCAR vivió uno de sus episodios más caóticos en años. La carrera en Martinsville estuvo marcada por un récord de 14 banderas amarillas en 104 vueltas, una cifra que no se veía desde hace 18 años. Para el piloto Denny Hamlin, la situación fue inaceptable: “Basura absoluta”, sentenció al referirse al descontrol que dominó el evento.

Un festival de choques y represalias
Más de la mitad de las últimas 202 vueltas se corrieron bajo precaución, y uno de los principales responsables de la debacle fue Sammy Smith. Sin embargo, Hamlin no tardó en señalar a otros culpables. El clímax del desastre llegó en la última vuelta, cuando el piloto del auto No. 8 de Dale Earnhardt Jr. tomó venganza contra Taylor Gray de Joe Gibbs Racing, desatando una reacción en cadena que afectó a varios competidores.
Este enfrentamiento reavivó viejas rencillas. Smith y Gray habían protagonizado disputas en la ARCA Menards Series en 2022, y el sábado pasado, la historia se repitió. Tras un gesto de desprecio por parte de Gray, Smith decidió arruinarle su primera oportunidad de ganar una carrera de NASCAR. La colisión también involucró a Austin Hill, quien aprovechó el caos para adelantar a Justin Allgaier y llevarse la bandera a cuadros, consiguiendo la victoria número 100 de Richard Childress Racing en la Xfinity Series.
Denny Hamlin no perdona
Hamlin, visiblemente molesto, criticó a los protagonistas del caos en su programa Actions Detrimental: “Austin Hill, Sam Mayer, Sammy Smith… todos manejaron como idiotas”. Luego desglosó los momentos clave que, según él, llevaron la carrera al desastre: “Hubo tres incidentes en particular. El No. 21 arruinando a los que iban delante, Sam Mayer pegado al auto de Eckes sin soltarlo, y luego, al final, el desastre total. Esto no son decisiones arbitrales, son golpes a la cabeza”.
Hamlin no fue el único en expresar su frustración. El miembro del Salón de la Fama de NASCAR, Jeff Burton, también calificó la carrera como “inaceptable”. Para Dale Earnhardt Jr., dueño de JR Motorsports, la situación es aún más preocupante. Su equipo había comenzado la temporada con grandes logros, pero el accionar de Smith empañó ese éxito. “Este autódromo es un lugar histórico dentro de NASCAR y merece algo mejor”, dijo Dale Jr.
Incluso Hamlin no dudó en responder en redes sociales, lamentando no haber estado en la cabina de transmisión: “Dios, desearía haber estado en la cabina. Me habrían despedido, pero al menos habría dicho la verdad sobre estos idiotas”.
NASCAR debe tomar medidas
Para Hamlin, este desastre es solo una muestra de un problema mayor. “La organización necesita intervenir y tomar medidas en situaciones extremas como esta. Esto ha ido escalando con el tiempo. Antes solo pasaba en los finales con bandera verde-blanca-cuadros, pero ahora es común en las últimas 20 vueltas… y el sábado pasó cuando aún quedaban 50. Simplemente horrible conducción de la mayoría”.
El descontento no se limitó a los pilotos. Mike Joy, veterano comentarista de NASCAR, también mostró su incredulidad ante lo sucedido. Joy ha narrado el deporte por más de 25 años y ha presenciado todo tipo de accidentes, desde el aterrador choque de Ryan Newman en 2020 hasta la famosa colisión de Carl Edwards con Brad Keselowski en 2011. Sin embargo, lo ocurrido en Martinsville lo dejó sin palabras.
Mientras narraba la carrera de la Cup Series al día siguiente, Joy hizo una comparación brutal: “Esto se parece un poco al desastre de la Xfinity Series de anoche”. Luego se corrigió con ironía: “Lo siento, llamé a la Xfinity Series un incendio de contenedor. Pero en realidad no lo es. Un incendio de contenedor está contenido, y esta serie no lo está en este momento”.
¿Cómo responderá NASCAR?
La carrera en Martinsville ha puesto de manifiesto un problema serio en la Xfinity Series. Con las críticas de figuras influyentes como Hamlin, Earnhardt Jr., Burton y Joy, la presión sobre NASCAR para tomar medidas es mayor que nunca. La gran incógnita es: ¿habrá sanciones o cambios en la reglamentación para evitar que esta situación se repita?
Lo que es seguro es que la polémica en Martinsville marcará un precedente para el futuro de la categoría.